Conseguir una pensión de incapacidad permanente no es fácil. Pero mantenerla tampoco es automático. Existen errores frecuentes que pueden provocar desde una suspensión temporal hasta la retirada definitiva de la pensión por parte del INSS.
Muchos de estos fallos no se cometen por mala fe, sino por desconocimiento. Sin embargo, sus consecuencias pueden ser graves. En este artículo te explicamos cuáles son los errores más habituales que pueden ponerte en riesgo.
1. REALIZAR TRABAJOS INCOMPATIBLES CON TU GRADO DE INCAPACIDAD
Uno de los motivos más frecuentes de retirada de la pensión es trabajar en actividades que contradicen las limitaciones médicas reconocidas.
Por ejemplo:
- Tener una Incapacidad Permanente Total por un trabajo físico y realizar otro empleo con esfuerzos similares.
- Tener una Incapacidad Permanente Absoluta y desarrollar una actividad laboral sin autorización.
- Realizar trabajos encubiertos o no declarados.
El INSS puede entender que:
- Tu estado ha mejorado, o
- Que no existe realmente la incapacidad reconocida.
Esto puede dar lugar a:
- Revisión de grado.
- Suspensión de la pensión.
- Reclamación de cantidades cobradas indebidamente.
2. NO ACUDIR A UNA REVISIÓN MÉDICA DEL INSS
La pensión de incapacidad puede ser revisada por:
- Mejoría.
- Agravamiento.
- Error de diagnóstico.
Si el INSS te cita para revisión y:
- No acudes sin causa justificada.
- No aportas documentación médica.
- No colaboras en la evaluación.
Puede acordar:
- Suspender la pensión.
- Revisar el grado sin tu versión clínica completa.
Es fundamental acudir siempre a las citaciones y hacerlo bien preparado.
3. NO MANTENER SEGUIMIENTO MÉDICO
Otro error grave es:
- No acudir a revisiones médicas.
- No seguir tratamientos pautados.
- No tener informes actualizados.
Desde el punto de vista legal, esto puede interpretarse como:
- Falta de tratamiento adecuado.
- Ausencia de prueba de que la patología persiste.
- Posible mejoría no acreditada.
Sin informes recientes, defender tu situación se vuelve mucho más difícil ante una revisión.
4. EXAGERAR O MINIMIZAR LOS SÍNTOMAS
Ambos extremos pueden perjudicarte:
Exagerar:
- Puede generar desconfianza médica.
- Puede reflejar incoherencias entre informes.
- Puede perjudicarte ante el tribunal médico.
Minimizar:
- Puede hacer creer que tu situación ha mejorado.
- Puede llevar a una revisión a la baja.
La clave es describir:
- Lo que realmente puedes hacer.
- Lo que no puedes hacer.
- Con qué dolor o dificultad.
Ni más ni menos.
5. NO COMUNICAR CAMBIOS RELEVANTES AL INSS
Es obligatorio informar de:
- Inicio de trabajos.
- Cambios en tu actividad.
- Variaciones importantes de tu estado.
No hacerlo puede considerarse:
- Cobro indebido.
- Infracción administrativa.
- Motivo de revisión de grado.
6. CONFIAR EN QUE LA PENSIÓN ES “PARA SIEMPRE”
Aunque se llame “permanente”, la pensión:
- Puede revisarse.
- Puede modificarse.
- Puede extinguirse.
Especialmente en los primeros años tras el reconocimiento, el INSS revisa con frecuencia los casos.
Pensar que “ya no me la pueden quitar” es uno de los errores más peligrosos.
7. NO RECURRIR UNA RETIRADA O REDUCCIÓN INJUSTA
Cuando el INSS:
- Baja el grado.
- Retira la pensión.
- Suspende el pago.
Muchos afectados:
- No recurren por miedo.
- Piensan que “no se puede hacer nada”.
Y esto es falso.
En muchos casos:
- Las retiradas son discutibles.
- Los informes no valoran bien la realidad funcional.
- Se pueden ganar judicialmente.
Pero solo si se actúa dentro de plazo.
8. ACUDIR A UNA REVISIÓN SIN PREPARACIÓN
Ir a una revisión:
- Sin informes actualizados.
- Sin saber qué te pueden preguntar.
- Sin explicar bien tus limitaciones reales.
Es un error estratégico importante.
Una mala valoración puede tener consecuencias económicas durante años.
9. NO ASESORARTE CON UN ABOGADO ESPECIALIZADO
- No todas las incapacidades se defienden igual.
- No todas las revisiones son iguales.
- No todas las actividades son compatibles.
Un error de planteamiento legal puede:
- Provocar una revisión innecesaria.
- Dar lugar a incompatibilidades.
- Costarte miles de euros en pensión.
Por todo ello, la pensión de incapacidad permanente no solo hay que conseguirla; hay que saber conservarla.
Evitar errores como:
- Trabajar sin estudiar compatibilidad.
- Descuidar el control médico.
- No acudir preparado a revisiones.
- No recurrir decisiones injustas.
Puede marcar la diferencia entre mantener tu pensión o perderla.
Si tienes una incapacidad permanente y te preocupa que una revisión o un error pueda hacerte perder la pensión, en Fidelitis te ayudamos a proteger tus derechos.
- Revisamos tu situación legal y médica.
- Te asesoramos sobre compatibilidades laborales.
- Preparamos revisiones médicas.
- Reclamamos si el INSS reduce o retira tu pensión.
- Solo cobramos si tú ganas.
Contacta con Fidelitis y evita errores que pueden costarte tu pensión.
Revisado jurídicamente por Lucian Eduard Bighiu

