La discopatía degenerativa es una de las patologías más habituales de la columna vertebral y una de las causas más frecuentes de dolor lumbar crónico. Muchos trabajadores que la padecen se hacen la misma pregunta: ¿puede dar lugar a una incapacidad permanente?
La respuesta es sí, pero no automáticamente. Dependerá del grado de afectación y, sobre todo, de cómo influya en la capacidad para trabajar.
QUÉ ES LA DISCOPATÍA DEGENERATIVA
La discopatía degenerativa consiste en el desgaste progresivo de los discos intervertebrales, lo que puede provocar:
- Dolor lumbar o cervical persistente.
- Rigidez.
- Limitación de movimientos.
- Irradiación del dolor (ciática).
- Pérdida de funcionalidad.
En algunos casos, puede ir acompañada de:
- Hernias discales.
- Protusiones.
- Estenosis del canal.
¿CUÁNDO PUEDE DAR LUGAR A UNA INCAPACIDAD PERMANENTE?
No basta con tener discopatía degenerativa. Para que el INSS reconozca una incapacidad permanente, es necesario que:
- Existan limitaciones funcionales relevantes.
- El dolor sea persistente y limitante.
- No se pueda desempeñar el trabajo habitual con normalidad.
El criterio clave es siempre el mismo: cómo afecta la enfermedad al trabajo real del trabajador.
PROFESIONES MÁS AFECTADAS
La discopatía degenerativa puede tener mayor impacto en:
- Trabajos físicos (construcción, logística, industria).
- Profesiones que implican cargar peso.
- Trabajos con posturas forzadas.
- Empleos sedentarios con largas horas sentado.
En estos casos, la limitación puede ser incompatible con la actividad laboral.
TIPOS DE INCAPACIDAD QUE SE PUEDEN RECONOCER
Dependiendo de la gravedad, el INSS puede conceder distintos grados:
Incapacidad permanente parcial
Cuando hay una reducción del rendimiento, pero se puede seguir trabajando.
Incapacidad permanente total
Cuando no se puede realizar el trabajo habitual, pero sí otro distinto.
Incapacidad permanente absoluta
En casos graves, cuando no se puede realizar ningún tipo de trabajo.
QUÉ VALORA EL TRIBUNAL MÉDICO
El tribunal médico del INSS analizará:
- Intensidad del dolor.
- Limitación funcional.
- Movilidad de la columna.
- Pruebas diagnósticas (resonancias, radiografías).
- Tratamientos realizados.
- Posibilidad de adaptación del puesto.
No se trata solo de tener una lesión, sino de demostrar su impacto real.
QUÉ PRUEBAS SON CLAVE
Para aumentar las probabilidades de éxito, es importante contar con:
- Informes médicos
- Resonancias magnéticas.
- Informes de especialistas (traumatología, rehabilitación).
- Historial de tratamientos.
- Valoraciones funcionales.
Cuanto más completo sea el expediente, mejor.
¿SE PUEDE TRABAJAR CON DISCOPATÍA DEGENERATIVA?
Sí, en muchos casos es posible seguir trabajando, especialmente si:
- La afectación es leve o moderada.
- Se adapta el puesto de trabajo.
- Se evitan esfuerzos físicos.
Sin embargo, cuando el dolor es constante o las limitaciones son importantes, puede no ser viable.
CASOS EN LOS QUE SÍ SUELE RECONOCERSE
Es más probable que se conceda una incapacidad cuando:
- El dolor es crónico y no mejora con tratamiento.
- Existen limitaciones importantes de movilidad.
- Hay afectación neurológica (ciática, pérdida de fuerza).
- El trabajo exige esfuerzo físico incompatible.
En resumen, sí, la discopatía degenerativa puede dar lugar a una incapacidad permanente, pero no en todos los casos. La clave está en demostrar que la enfermedad limita de forma real la capacidad para trabajar, especialmente en el puesto habitual. Cada situación debe analizarse de forma individual.
Si padeces discopatía degenerativa y te está impidiendo trabajar con normalidad, en Fidelitis podemos ayudarte. Estudiamos tu caso y te orientamos sobre si puedes solicitar una incapacidad permanente y cómo hacerlo con garantías.
Revisado jurídicamente por Sofía Cabeza Fernández

