El síndrome miofascial es una patología caracterizada por dolor muscular crónico asociado a puntos gatillo (trigger points) que generan dolor localizado o referido. Es una dolencia frecuente en personas sometidas a esfuerzos repetitivos, posturas mantenidas o sobrecarga muscular prolongada.
Pero la pregunta clave es: ¿puede considerarse una enfermedad profesional?
La respuesta es: depende del origen y de cómo se acredite.
QUÉ ES EL SÍNDROME MIOFASCIAL
El síndrome miofascial provoca:
- Dolor muscular persistente.
- Rigidez y contracturas.
- Limitación de movilidad.
- Fatiga muscular.
- Dolor irradiado a otras zonas.
Suele afectar con frecuencia a:
- Cuello y hombros.
- Zona lumbar.
- Espalda dorsal.
- Miembros superiores.
En muchos casos se asocia a trabajos con:
- Movimientos repetitivos.
- Carga física constante.
- Posturas forzadas prolongadas.
- Estrés físico acumulado.
QUÉ ES UNA ENFERMEDAD PROFESIONAL
Una enfermedad profesional es aquella que:
- Está incluida en el cuadro oficial de enfermedades profesionales.
- Se contrae como consecuencia directa del trabajo.
- Está vinculada a una actividad o exposición específica.
En España, el listado oficial se recoge en el Real Decreto 1299/2006.
¿EL SÍNDROME MIOFASCIAL APARECE EN EL LISTADO OFICIAL?
De forma expresa, no figura con esa denominación concreta en el cuadro de enfermedades profesionales.
Sin embargo, puede encajar dentro de:
- Trastornos musculoesqueléticos derivados de sobreesfuerzos.
- Lesiones por movimientos repetitivos.
- Patologías por posturas forzadas mantenidas.
Por tanto, no es automático, pero sí puede reconocerse como contingencia profesional si se demuestra el nexo directo con el trabajo.
CUÁNDO PUEDE CONSIDERARSE ENFERMEDAD PROFESIONAL
Podría reconocerse como enfermedad profesional si:
- Existe relación clara entre la actividad laboral y la lesión.
- Hay exposición continuada a factores de riesgo físicos.
- Se acredita mediante informes médicos y prevención de riesgos.
- La actividad está incluida dentro de los supuestos del cuadro legal.
Por ejemplo:
- Trabajadores de fábrica con movimientos repetitivos.
- Personal sanitario con movilización constante de pacientes.
- Trabajadores de oficina con sobrecarga cervical prolongada.
- Operarios de cadena de montaje.
DIFERENCIA ENTRE ENFERMEDAD PROFESIONAL Y ACCIDENTE DE TRABAJO
Si no encaja como enfermedad profesional, puede reconocerse como:
- Accidente de trabajo por sobrecarga.
- Contingencia profesional por causa directa del trabajo.
La diferencia es importante porque:
- La prestación económica es mayor.
- No se exige periodo mínimo de cotización.
- Se calculan bases más favorables.
- Puede existir recargo de prestaciones si hubo falta de medidas preventivas.
¿PUEDE DAR LUGAR A INCAPACIDAD PERMANENTE?
Sí, en casos graves y crónicos.
Si el síndrome miofascial:
- Es persistente.
- No responde a tratamiento.
- Genera limitaciones funcionales objetivas.
- Impide realizar la profesión habitual.
Podría dar lugar a:
- Incapacidad Permanente Total.
- En casos muy graves y combinados con otras patologías, incluso Absoluta.
Pero el reconocimiento dependerá de la prueba médica y funcional.
QUÉ PRUEBAS SON CLAVE
Para acreditar origen profesional y posible incapacidad es fundamental:
- Informe de Traumatología o Rehabilitación.
- Estudio de puntos gatillo y limitación funcional.
- Informe de prevención de riesgos laborales.
- Evaluación ergonómica del puesto.
- Historial de tratamiento (fisioterapia, infiltraciones, medicación).
Sin prueba técnica sólida, el INSS suele calificarlo como enfermedad común.
ERRORES FRECUENTES
- No vincular correctamente la lesión al trabajo.
- No solicitar determinación de contingencia.
- No aportar evaluación de riesgos laborales.
- Pensar que todo dolor muscular es automáticamente enfermedad profesional.
En conclusión, el síndrome miofascial no está expresamente listado como enfermedad profesional, pero puede reconocerse como tal si se acredita su origen laboral y su encaje dentro del cuadro legal de trastornos musculoesqueléticos. Cada caso requiere un análisis individual.
Si padeces síndrome miofascial y crees que tu trabajo es la causa, en Fidelitis podemos ayudarte a:
- Solicitar determinación de contingencia.
- Reclamar que se reconozca como enfermedad profesional.
- Estudiar si procede incapacidad permanente.
- Defenderte ante el INSS o los tribunales.
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Revisado jurídicamente por Sofía Cabeza Fernández

Directora de Análisis de Viabilidad de Fidelitis.
Número de colegiada: 132309 ICAM
