Incapacidad permanente y discapacidad por síndrome de Tourette

Si padeces el síndrome de Tourette, en Fidelitis podemos ayudarte a que se te reconozca un grado de discapacidad o una incapacidad permanente junto con su correspondiente pensión. Pídenos asesoramiento y te informaremos sobre la viabilidad de tu caso.
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DEFINICIÓN: QUÉ ES EL SÍNDROME DE TOURETTE

Definición de síndrome de TouretteEl síndrome de Gilles de la Tourette (síndrome de Tourette o ST) es un trastorno neurológico caracterizado por el desarrollo de tics motores y fónicos persistentes y cambiantes en el tiempo. Su nombre proviene del neuropsiquiatra francés que describió esta enfermedad a finales del siglo XIX.

Por lo general, los primeros síntomas son movimientos involuntarios, repetitivos y rápidos (tics) de la cara, tales como parpadeos, contracción de la nariz o muecas. Estos tics también pueden involucrar a todo el cuerpo, llevando a patear y dar pisotones.

Los tics motores son movimientos involuntarios repetitivos que el paciente se ve impelido a hacer para liberarse de una sensación de tensión interna, mientras que los tics fónicos son la emisión involuntaria de ruidos de muy diversa índole: tos, carraspeo, vocalizaciones, gruñidos, palabras malsonantes, etc.

Personajes históricos como Napoleón, Molière, Pedro el Grande o Mozart, o celebridades actuales como la cantante Billie Eilish, son algunos famosos que padecen o han padecido el síndrome de Tourette.

Aunque la mayoría de las personas que lo sufren pueden llevar una vida plena y productiva, en otras este trastorno puede ocasionar un malestar notable y un deterioro significativo en el plano social y laboral.

En cuanto a su prevalencia, el síndrome de Tourette suele aparecer en la infancia o en la adolescencia, antes de los 18 años, y afecta más a los hombres, que tienen entre tres y cuatro veces más probabilidades que las mujeres de desarrollarlo. Se calcula que podía afectar a un 2% de la población mundial, aunque el porcentaje podría ser superior, ya que muchas personas con tics muy leves podrían no buscar atención médica y estar sin diagnosticar.

CAUSAS DEL SÍNDROME DE TOURETTE

Se desconoce la causa exacta del síndrome de Tourette. Es un trastorno complejo en el que probablemente intervengan factores heredados (genéticos) y ambientales. Las sustancias químicas en el cerebro que transmiten impulsos nerviosos (neurotransmisores), como la dopamina y la serotonina, parecen estar involucradas.

Investigaciones genéticas sugieren que el síndrome de Tourette es hereditario de modo dominante, de manera que una persona con síndrome de Tourette tiene una probabilidad del 50% de pasarle a uno de sus hijos el gen o los genes, aunque la enfermedad podría pasar desapercibida.

Lo que hay que dejar claro es que no se trata de una enfermedad psiquiátrica ni la consecuencia de un estado de ansiedad, sino una enfermedad neurológica que, además, tiene una cierta heredabilidad.

Por lo que se refiere a los factores ambientales, es un tema aún controvertido, pero se estima que en un 33% de los niños con síndrome de Tourette el trastorno puede ser debido a un proceso autoinmune desencadenado tras una infección del tipo faringitis o de vías respiratorias altas por el estreptococo tipo A beta-hemolítico. Se cree que los anticuerpos contra esta bacteria que produce el niño dañan la zona del cerebro de los ganglios basales y este daño desencadena los tics.

SÍNTOMAS DEL SÍNDROME DE TOURETTE

Los tics son el signo distintivo del síndrome de Tourette. Los síntomas pueden variar de leves a graves, y se suelen clasificar en:

    Síntomas de síndrome de Tourette

  • Tics simples: cuando son repentinos, breves y repetitivos e implican un número limitado de grupos musculares.
  • Tics complejos: cuando estos patrones de movimientos diferentes y coordinados involucran varios grupos musculares.

Asimismo, los tics pueden implicar movimientos (tics motores) o sonidos (tics fónicos).

Antes de la aparición es frecuente experimentar una sensación corporal incómoda (impulso premonitorio) como picazón, cosquilleo o tensión, y una vez que aparece el tic se siente alivio.

Los tics se pueden exacerbar por nerviosismo, ansiedad, estímulos ambientales o por la administración de determinados fármacos.

Los síntomas graves pueden interferir significativamente con la comunicación, el funcionamiento cotidiano y la calidad de vida del paciente.

Los tics motores suelen comenzar antes, y algunos de los más comunes son:

  • Parpadeos.
  • Muecas.
  • Sacudir la cabeza.
  • Encoger los hombros.
  • Movimientos laterales del cuello.
  • Movimientos de las manos y las piernas.
  • Tocar a otra persona.
  • Oler objetos.
  • Tocarse la nariz.
  • Escupir.
  • Imitar gestos o acciones de otro.
  • Caminar siguiendo un patrón determinado.
  • Hacer gestos obscenos.

Los tics fónicos incluyen:

  • Sorber.
  • Gruñir.
  • Carraspear o aclararse la garganta.
  • Gritar.
  • Resoplar.
  • Toser.
  • Silbar.
  • Gemir.
  • Eructar.
  • Coprolalia (tendencia a usar palabras vulgares, obscenas o insultos. Aunque es el tic que más se suele destacar, en realidad sólo lo padecen el 10% de los pacientes).
  • Palilalia (repetir varias veces la última palabra pronunciada).
  • Ecolalia (repetir palabras o frases de otros).
  • Tararear.
  • Ladrar o imitar ruidos de animales.

Además de los tics, un porcentaje significativo de los pacientes tienen otros problemas cognitivos o conductuales, como trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o trastorno obsesivo compulsivo (TOC). De hecho, se calcula que entre un 25 y 50% de los niños con síndrome de Tourette experimenta síntomas de impulsividad, hiperactividad y déficit de atención.

Tener un tic o dos no es sinónimo de padecer el síndrome de Tourette; lo que define este trastorno es tener tics motores y fónicos que cambian en el tiempo en intensidad y en tipo de movimiento.

TRATAMIENTO DEL SÍNDROME DE TOURETTE

Tratamiento de síndrome de TouretteEl síndrome de Tourette no tiene cura, por lo que el tratamiento está enfocado a controlar los tics que interfieren en las actividades diarias del paciente. Si éstos no son graves y no limitan la vida ni el desarrollo de la persona, no se requiere medicación.

El tratamiento es fundamentalmente farmacológico y los medicamentos que se prescriben para el control de los tics suelen ser benzodiacepinas y fármacos que bloquean o disminuyen los niveles del neurotransmisor dopamina.

Los neurolépticos como haloperidol, risperidona y olanzapina, en combinación con la clonidina, un medicamento para disminuir la tensión arterial, suelen ser eficaces, aunque hay que tener cuidado con los posibles efectos secundarios, entre los que se incluyen rigidez muscular, temblores, fatiga, somnolencia, depresión, ansiedad y aumento de peso.

Lo ideal es que el tratamiento esté adaptado a cada individuo, y según el cuadro clínico que presente también se podrían prescribir medicamentos contra el déficit de atención con hiperactividad, inhibidores adrenérgicos centrales, antidepresivos o medicamentos anticonvulsivos.

Por desgracia, no existe un solo medicamento que sea efectivo para todas las personas con el síndrome de Tourette, ni tampoco uno que elimine completamente los síntomas. Además, todos los fármacos producen efectos secundarios.

La terapia conductual y la psicoterapia pueden ser muy útiles para afrontar el síndrome de Tourette, ayudando a identificar los impulsos premonitorios, a adaptarse mejor a su trastorno y a manejar los problemas sociales y emocionales secundarios que a veces lleva aparejado.

Para los tics graves que no responden a otro tratamiento, la estimulación cerebral profunda podría ser el último recurso.

ÚLTIMOS AVANCES EN SÍNDROME DE TOURETTE

En la actualidad, investigadores patrocinados por los Institutos Nacionales de la Salud están llevando a cabo una gran variedad de investigaciones genéticas a gran escala. Los rápidos avances en la tecnología de identificación de los genes permitirán que se utilicen enfoques amplios en la revisión íntegra del genoma. El descubrimiento de uno o más genes del síndrome de Tourette sería un gran avance hacia la comprensión de los riesgos del factor genético, haría más eficaces los diagnósticos clínicos y proporcionaría nuevas pistas para lograr terapias más efectivas.

Por otra parte, los avances en estudios de neuro-imágenes y técnicas neuro-patológicas permiten identificar las regiones del cerebro, sus circuitos y los factores neuro-químicos de importancia en el síndrome de Tourette y otros trastornos relacionados.

Asimismo, pequeños estudios con novedosos enfoques sobre tratamientos, tales como los que emplean medicamentos como los agonistas dopaminérgicos y GABAérgicos también parecen estar dando resultados promisorios.

ASESORAMIENTO JURÍDICO Y LEGAL

Asesoramiento jurídico sobre síndrome de Tourette

Si padeces el síndrome de Tourette, ¿sabes que podría corresponderte una pensión por discapacidad o incapacidad permanente o un grado de dependencia? En Fidelitis queremos ayudarte a resolver tus dudas en materia jurídica y legal.

¿Qué tipo de incapacidad laboral puedo conseguir si sufro el síndrome de Tourette?

Como cualquier enfermedad, lo que determina el tipo de incapacidad laboral es cómo afectan las secuelas a tu capacidad para trabajar.

Actualmente se han obtenido sentencias favorables de incapacidad laboral por síndrome de Tourette. Cuando el INSS ha concedido la incapacidad, la mayoría de las veces ha consistido en una incapacidad permanente total para la profesión habitual, y en algunos casos una incapacidad permanente absoluta. También es verdad que, en multitud de ocasiones, el síndrome de Tourette suele venir acompañado de otras patologías que pueden agravar el estado de salud de la persona afectada, alcanzando una Gran Invalidez. Es por ello que es posible obtener la dependencia o una pensión por incapacidad laboral en cualquiera de sus grados si además del síndrome de Tourette concurren otras patologías.

Si tengo ya concedida una incapacidad laboral en grado de total o absoluta por síndrome de Tourette desde hace años, ¿puedo solicitar una absoluta o una gran invalidez ahora?

Si ha existido algún tipo de agravamiento de las secuelas del síndrome de Tourette o has desarrollado una nueva patología, puedes solicitar una revisión de grado por agravamiento para obtener la absoluta o la gran invalidez, de modo que tu pensión se vería incrementada sensiblemente.

¿Cuánto puedo llegar a cobrar con una incapacidad laboral por síndrome de Tourette?

El importe de la pensión depende del grado de incapacidad laboral que se obtenga. Si se trata de una total el cálculo se realiza sobre las bases de cotización de los últimos 8 años y, por ejemplo, si tu salario bruto ha sido de 1.500 euros al mes de media, entonces cobrarás una pensión del 55% de los 1.500 euros; es decir, 825 euros brutos, y del 75%, es decir, 1.125 euros brutos, a partir de los 55 años si no estás trabajando en otro empleo que sea compatible con la pensión.

Si se trata de una absoluta el cálculo se realiza igual que en el caso anterior, así que con el mismo ejemplo de salario entonces cobrarás una pensión de 1.500 euros netos ya que no está sujeta a retención.

En el caso de obtener una gran invalidez, además del importe de la absoluta, cobrarás un complemento de mínimo el 45% y hasta un 90% aproximadamente. Es decir, si nos fijamos en el ejemplo anterior, una persona que haya estado cotizando de forma estable en base a 1.500 euros puede llegar a cobrar una pensión de mínimo 2.175 euros y hasta aproximadamente 2.850 euros.

Además, si una persona ha estado cotizado a bases máximas de cotización, las pensiones por gran invalidez pueden superar incluso los 4.500 euros, ya que, aunque la pensión máxima para 2020 es de 2.683,34 euros netos, el complemento de gran invalidez se calcula sobre la base de cotización, así que podemos obtener pensiones de un altísimo valor económico para una gran invalidez y, por supuesto, tampoco están sujetas a retenciones.

¿Qué grado de discapacidad me corresponde si padezco el síndrome de Tourette?

En el caso del grado de discapacidad, lo que se mide son cómo afectan las secuelas de la enfermedad en todos los aspectos de la vida diaria, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, incluidas las relaciones laborales, sociales, familiares, etc.

En este caso dependerá de la gravedad de la enfermedad y de sus secuelas, pero lo normal es que con un grado de afectación moderada se pueda obtener el mínimo del 33%, y en los casos más graves se supere el 65%.

Nuestros abogados expertos en discapacidad te asesorarán sobre cualquier duda legal que te pueda surgir.

Si sufro el síndrome de Tourette, ¿puedo obtener la dependencia y en qué grado?

La dependencia mide cómo afectan las secuelas de la enfermedad de cada individuo a la realización de los actos básicos de la vida diaria; es decir, higiene, alimentación, desplazamiento, etc., así que, en los casos más agudos de la enfermedad, cuando ataca a varios órganos o gravemente a alguno de ellos, se puede obtener cualquiera de los 3 grados de dependencia; esto es, dependencia moderada, severa o gran dependencia.

¿Estoy obligado a informar a mi empresa de que he solicitado la incapacidad laboral a causa del síndrome de Tourette? ¿Se pueden enterar?

No, la empresa no se va a enterar de que estás tramitando la incapacidad laboral, excepto que tú mismo se lo digas y, por supuesto, no estás obligado a informar de que la estás solicitando. Es una información absolutamente confidencial.

¿Puedo solicitar la incapacidad laboral debido al síndrome de Tourette si estoy trabajando o tengo que esperar a estar de baja y agotar los 18 meses?

No es obligatorio esperar a agotar los plazos de la baja médica para solicitar la incapacidad laboral; es más, es preferible no esperar a agotarlos, ya que, de esta manera, si la solicitud la haces tú sin esperar a que inspección médica intervenga, serás tú quien tenga el control de tu expediente sabiendo en cada momento qué documentos quieres introducir en la solicitud, etc.

Lo que sí es siempre recomendable es que estés muy bien informado de los pasos a seguir y qué documentos te favorecen y cuáles no y, a ser posible, que te pongas en manos de abogados especialistas en incapacidad laboral.

Si estoy jubilado por coeficientes reductores, ¿puedo solicitar la incapacidad laboral si sufro el síndrome de Tourette?

Sí. Si aún no has cumplido los 65 años, puedes solicitarla, y además están obligados a dártela y, por lo tanto, lo normal es que obtengas una pensión superior a la que estás cobrando actualmente.

En el caso de haber superado los 65 años de edad se podría intentar, pero el caso se complica y habrá que acudir con absoluta seguridad a los tribunales de justicia siempre que podamos demostrar que el hecho causante es anterior a la edad legal de jubilación.

¿Están obligados a adaptar mi puesto de trabajo si padezco el síndrome de Tourette y lo comunico en mi empresa?

El Real Decreto de marzo de 2019 trata sobre la adaptación del puesto de trabajo y que se debe hacer un esfuerzo para que las personas que sufren una determinada enfermedad traten de obtener mejoras en sus puestos de trabajo vía adaptaciones del mismo, ya sea en términos de flexibilidad horaria, teletrabajo, adquisición de herramientas tecnológicas, mayor luminosidad, etc., pero la realidad es que se trata de un traje a medida para cada individuo y empresa.

En estas circunstancias se abre un espacio de negociación con la empresa que debe demostrar que ha realizado sus máximos esfuerzos para realizar dicha adaptación, pero no significa que para ello deba hipotecar, por ejemplo, su viabilidad financiera.

Por este motivo, lo mejor es hacer un análisis pormenorizado de las necesidades y de las posibilidades de la empresa para tratar de llegar al mejor escenario posible para el empleado acorde con las posibilidades de la empresa.

Si tengo secuelas derivadas del síndrome de Tourette, ¿puedo compatibilizar una pensión por incapacidad laboral con un trabajo?

La Ley General de la Seguridad Social dice exactamente que puedes hacerlo siempre y cuando tu nuevo trabajo esté especialmente adaptado a las secuelas de tu enfermedad.

Si tienes una total no hay problema. Lo único que no puedes hacer es realizar las mismas tareas que hacías en tu trabajo cuando te dieron la incapacidad laboral.

Pero en el caso de la absoluta o la gran invalidez, la experiencia nos dice que puedes hacerlo únicamente en centros especiales de empleo que, efectivamente, cumplan con estos requisitos y, además, realizando obviamente los trámites adecuados ante la Administración para compatibilizar pensión por incapacidad laboral y nuevo empleo.

¿Qué pasa si sufro discriminación al habérseme diagnosticado el síndrome de Tourette? ¿Puedo denunciarlo?, ¿cómo debería hacerlo?

Claro que puedes denunciarlo. Además, debes hacerlo para tratar de que no les suceda a otros en el futuro. Dependiendo del tipo de discriminación a la que hayas sido sometido, el procedimiento y el organismo es diferente, desde Instituciones Públicas como Ayuntamientos, Comunidades Autónomas, etc., pasando obviamente por llevar al infractor ante los tribunales de justicia.

¿Qué hago si me están acosando en el trabajo para que me vaya al haberse enterado de que sufro el síndrome de Tourette?

El acoso laboral es otro tipo de discriminación que, además, dependiendo del grado, puede incluso estar tipificada como delito penal.

Lo primero que debes hacer es documentar el acoso con todo el material del que dispongas (emails, grabaciones, testimonios, etc.) para, a continuación, ponerlo en manos de un abogado especialista en acoso laboral que te ayude a poner fin al hostigamiento y te proteja dentro de tu entorno laboral.

ASOCIACIONES CON LAS QUE COLABORAMOS

En Fidelitis colaboramos y prestamos cobertura jurídica a las principales asociaciones españolas de síndrome de Tourette:

Si necesitas ayuda o quieres que intercedamos por ti, contacta con nosotros en consultas@fidelitis.es facilitándonos tus datos personales y tu localidad.

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