Gran invalidez por ceguera con neovascularización retiniana

Gran invalidez por ceguera con neovascularización retiniana 

En Fidelitis celebramos el reconocimiento de una pensión de gran invalidez a una cliente con baja visión y agudeza visual.

En este caso, la demandante nos contactó porque necesitaba ayuda para la obtención de la incapacidad permanente que le correspondía. Después de contactar con varios abogados que no veían claro su caso, llegó a nosotros.

Ella padece una grave patología visual (ceguera con neovascularización retiniana, episodio depresivo moderado/severo y síndrome vertiginoso), y reside en Sevilla, donde había oído hablar de nosotros y nuestros casos de éxitos.

Tiene 46 años, por lo tanto, una mujer joven y, además, su patología la tenía diagnosticada desde la adolescencia, siendo su primera incorporación al mundo laboral posterior.

Solicitamos la incapacidad permanente el 26 de octubre de 2016, siéndole denegada en primera instancia. En reclamación previa por resolución de 26 de julio de 2017 se estimó la misma reconociéndose la incapacidad permanente en el grado de absoluta con derecho a prestación de un 100% su base reguladora, que ascendía a 2954,13 €.

No obstante, no nos quedamos conformes con dicha resolución y continuamos el procedimiento en vía judicial solicitando el grado de gran invalidez, al que se oponían el Instituto Nacional de la Seguridad Social y la Tesorería General de la Seguridad Social.

Finalmente, y gracias a nuestra persistencia, conseguimos ganar el proceso, de modo que le aumentaron el grado de incapacidad permanente hasta una gran invalidez con derecho a prestación de un 100% de su base reguladora y efectos reglamentarios más el complemento de gran invalidez por importe de 1.436,58 €, así como el complemento del 5% previsto en el art. 60 LGSS por tener 2 hijos y los pertinentes atrasos, por los que recibió unos 60.000€.

Sin duda, éste es un caso claro de la importancia de contar con un equipo de abogados expertos como nosotros. En otras circunstancias, el cliente habría aceptado una pensión que no era la que le correspondía; o peor aún, se hubiera conformado con la negativa inicial.

No podemos estar más satisfechos con el resultado de esta sentencia para nuestro cliente y para nuestro despacho, con la que una vez más podemos demostrar nuestro buen hacer y amplia experiencia en la materia.

Siendo fieles al compromiso que adquirimos con nuestros representados, nuestra cliente no tuvo que desembolsar ni un solo euro por el asesoramiento y la defensa jurídica durante las fases del procedimiento, ni en la vía administrativa, ni en la vía judicial. Únicamente tuvo que abonar nuestros honorarios cuando obtuvo la resolución favorable de una pensión de incapacidad permanente.

Recuerda, sólo cobramos si conseguimos que obtengas tu pensión.

¿A ti también te han denegado la incapacidad permanente? ¿Quieres ser tú nuestro próximo caso de éxito? Llámanos o escríbenos y te informaremos de tus posibilidades.